lunes, 27 de octubre de 2008

Como animales nacimos, como animales vivimos y como animales moriremos. Y entonces, ¿Por qué se tiende a hacer tanta diferencia entre los seres humanos y el resto del reino animal? ¿Acaso es por nuestra capacidad de razonar? Y si fuera por eso entonces, ¿No deberíamos destacarnos en nuestros buenos actos en vez de nuestras guerras, matanzas y mentiras? Es notorio como se deteriora la ética y la moral de toda persona, tener ideales se vuelve un acto casi diría pecaminoso, se vuelve difícil creer en la palabra de nuestros pares y dolorosas las relaciones sociales. Tantos diferentes rangos, estereotipos, escalones y títulos ¿para qué?. Tantos estudios, oficios, valores sociales ¿para qué?. ¿Para matarnos entre nosotros y matar a los que son aún más débiles? ¿Para aprovecharnos de nuestro relativo poder basado en armas y creaciones malévolas que solo aumentan la desintegración del amor?.
Existen infinidad de formas de hacer algo bueno para los demás y estamos tan cegados de caminos cortos y fáciles que no podemos verlas. Estamos tan llenos de lo mismo que no creemos en la sinceridad de una caricia, de una muestra de afecto o solidaridad. Hace poco me cruzé con un cartel que decía "Vendo cachorros de raza", y me pregunté, ¿quién había puesto precio alguna vez a alguien? ¿quién comenzó con esto? Y la respuesta siempre es El ser humano, en su infinito énfasis por privatizar todo y llenarlo de números que justifiquen su valor (jamás lo justificarán). A tanto llegó esto que ahora también ponemos precio a los seres vivos como nosotros! a los niños para sacárnoslos de encima cuando no los podemos alimentar y así a todo lo demás. Comemos carne que podría ser de nuestras mascotas, de nuestros hermanos. ¿Por qué? ¿Quién empezó con todo esto? No es justo, no es de ninguna forma agradable ni favorable para ninguno de los que vivimos en el mundo y sin embargo nadie hace nada por impedirlo. Es hora de que hagamos algo, ¿no les parece?

2 comentarios:

amelie * dijo...

tres cosas:
1: http://destroy-the-hate.blogspot.com/2008/10/djenme-creerlo.html
2: creo ser feliz, una de las personas más felices. Pero esto realmente me deprime muy seguido.
3: Igualmente, no coinsido con eso de no comer animales, nosotros somos animales, bien dijiste, y tenemos instintos, así como un león es capaz de comerse a uno de nosotros (mentira, no separemos ni individualisemos en grupos, todos somos uno, carajo), o una araña de atacar a una inofensiva hormiga, un ser humano atacó desde un principio a otro mamífero para sobrevivir. Es natural. Igualmente tengo muuuuchos amigos vegetarianos y cuando hablo con ellos entiendo su idea y me parece genial que lo hagan si creen que es lo mejor, es más, me pone de buen humor que las personas hagan lo que de verdad quieren y tengan la voluntad de hacerlo.
Un beso camilita, adiós

amelie * dijo...

Bueno basta, quiero cambiar el mundo. Confieso que todos los días trato de hacer la buena acción del día, algo pequeñito como dar monedas para el maldito bondi y dar un asiento. Chau me voy a dormir y a soññññññar (l)