domingo, 26 de octubre de 2008
Cambiar el mundo no es tarea fácil, no es algo que se decide y se ejecuta en el mismo momento. Se requiere esfuerzo, paciencia, tolerancia y, lo más importante, convicción. No es justo que unos pocos distribuyan las tierras para cualquier lado seguín sus conveniencias, no es justo depender de alguien que por algún motivo se cree superior pero no lo es. Gente peleando por cosas superfluas en vez de ayudarse y compensarse unos a otros, gente que estudia para luego darse cuenta que la única forma de ganarse el pan debe ser ingresando en el sistema mintiendo y robando cuando no tiene por qué ser así. Escucho que dicen "Es el mundo que nos tocó". ¿Y? Nos tocan muchas cosas que podemos mejorar, podemos elegir si lastimar o brindar una caricia. Podemos amar en vez de odiar y demostrar que hay otra forma de vivir que llena el alma y da felicidad. Es mentira que los jovenes estamos perdidos, nosotros no lo estamos, estamos focalizados y felices de tener las facultades de expresión que nos permiten alzar nuestras voces ante los demás, ante los que mandan y cambiar lo que está estipulado.
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2 comentarios:
Ya te dije que pensaba. Las personas grandes no entienden nada, son gente muy extraña...
=)
No hay mucho más que decir.. Creo que todo lo que escribiste es muy cierto..
No todos estamos perdidos, no todos nos conformamos con lo que nos toco o con lo que la sociedad nos impone..
Tenemos sueños, ganas y convicción... no creo que haga falta más que eso para poder cambiar el mundo
No somos idealistas somos realistas, tenemos que cambiar si queremos seguir..
Me hago seguidora y espero el próximo post :)
Besos y éxitos
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